El efecto del CEO en la empresa

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Peter Drucker, afirmó que el CEO es el nexo entre lo externo (sociedad, clientes, tecnología, economía, mercados) y lo interno (la organización). Los resultados sólo se consiguen en la parte externa, el interior de la compañía son sólo costos…

Desde hace casi 100 años el efecto del CEO sobre los resultados de las organizaciones ha sido objeto de diversos estudios. Diferentes trabajos analizaron los efectos de varios factores sobre la rentabilidad de más de 150 compañías, y concluyeron que: los “efectos de la industria” (capital disponible y estabilidad del mercado) explicaron un 30% de la variabilidad en las ganancias, los “efectos de empresa” (relacionados con su trayectoria) justificaron otro 23%, en tanto, el “efecto CEO” sólo explicó el 14.5%. Estos análisis fueron replicados en tiempos recientes y reafirman la teoría de que las fuerzas externas tienen mayor impacto que la sola persona del CEO en cuanto a su capacidad de gestión y transformación de una empresa. Así, el contexto juega un rol fundamental en el éxito de una gestión. No es lo mismo liderar una empresa en un ambiente macroeconómico favorable que en uno adverso.

Incluso hay expertos que llegan a afirmar que, para determinado nivel de empresas, las características del líder en cuanto a habilidades, educación y valores son tan similares que se podrían intercambiar sin mayores dificultades. Lo importante es que alguien esté a cargo, no importa demasiado quién. Este argumento puede ser aplicado en empresas muy grandes que compiten en industrias maduras con bajo nivel de cambio, donde las variables clave para el éxito son exógenas. Sin embargo, en industrias más jóvenes donde la velocidad de cambio es mayor, los CEOs tienen un alto grado de discrecionalidad en la toma de decisiones: qué producto lanzar, qué mercados atacar, qué estrategia utilizar, etc. Es indudable que las habilidades requeridas para ser un CEO exitoso difieren según el tipo de mercado en el que la empresa compite.
También es importante considerar el rol del CEO desde una perspectiva transformadora. Cuanto más grande es la empresa en términos de empleados más baja es la capacidad del líder de alterar el comportamiento de cientos de miles de empleados. Los estudios relacionados con este tema concluyen que el rol de los managers intermedios es mucho más decisivo en estas situaciones que el del CEO en cuanto a capacidad para impactar la organización.
En definitiva, la capacidad de los líderes para afectar el rendimiento de una compañía está severamente limitada por el contexto, por la industria y por la propia empresa, pero sigue siendo muy relevante. En los momentos de crisis su rol se torna más importante y sus responsabilidades aumentan.  Así, muchas empresas han estado a unos pasos del fracaso y han sido rescatadas por un nuevo liderazgo. Algunos ejemplos de CEOs que tomaron las riendas de sus compañías en momentos difíciles y que consiguieron darles un giro completamente nuevo:

1. Lee Iacocca (CEO de Chrysler de 1979 a 1992) “Si puedes encontrar un mejor coche… cómpralo”. Ése era el grito de guerra del presidente y CEO Lee Iacocca cuando salvó a Chrysler de caer en la bancarrota a principios de la década de 1980. Después de haber sido despedido de Ford Motor Co., Iacocca fue contratado para rescatar al fabricante automotriz. Al notar que la compañía necesitaba dinero, hizo una petición al Congreso en 1979 que tuvo como resultado préstamos garantizados por $1,500 millones de dólares para Crysler.

Iacocca reestructuró la administración, despidió a algunos trabajadores y negoció concesiones con los proveedores. Chrysler volvió a ser rentable en 1982 y pagó sus préstamos en tres años. Iacocca se retiró de Chrysler en 1992. La compañía se unió a la alemana DaimlerBenz en 1998, y en 2011 fue comprada por la italiana Fiat

2.  Lou Gerstner, el hombre que salvó a IBM de la quiebra. Desembarcó en IBM en abril de 1993, se encontró con una compañía en terapia intensiva. El directorio, que creía que el core business de la empresa estaba quedando obsoleto, había autorizado a las distintas divisiones de la compañía a desarrollar sus propias marcas y manejarse con autonomía.

IBM era una empresa en disolución. La primera orden de Gerstner fue congelar la iniciativa. Su experiencia en American Express le había enseñado que aún quedaba un gran mercado para una empresa de tecnologías de la información. Lou quería mantener a la compañía unida. Su segunda idea fue reenfocar el negocio de la manufactura hacia los servicios de tecnología. Gran acierto: en unos años, esta actividad ya representaba el 50% de los ingresos de IBM.  La apuesta por internet y el esfuerzo por resucitar la cultura de una histórica compañía fueron dos de las claves del éxito de Gerstner y, a la vez, una de las más espectaculares recuperaciones del mundo de los negocios.

 

 

por Miguel Carugati, Executive Director PageGroup

El efecto del CEO en la empresa

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Peter Drucker, afirmó que el CEO es el nexo entre lo externo (sociedad, clientes, tecnología, economía, mercados) y lo interno (la organización). Los resultados sólo se consiguen en la parte externa, el interior de la compañía son sólo costos…

Desde hace casi 100 años el efecto del CEO sobre los resultados de las organizaciones ha sido objeto de diversos estudios. Diferentes trabajos analizaron los efectos de varios factores sobre la rentabilidad de más de 150 compañías, y concluyeron que: los “efectos de la industria” (capital disponible y estabilidad del mercado) explicaron un 30% de la variabilidad en las ganancias, los “efectos de empresa” (relacionados con su trayectoria) justificaron otro 23%, en tanto, el “efecto CEO” sólo explicó el 14.5%. Estos análisis fueron replicados en tiempos recientes y reafirman la teoría de que las fuerzas externas tienen mayor impacto que la sola persona del CEO en cuanto a su capacidad de gestión y transformación de una empresa. Así, el contexto juega un rol fundamental en el éxito de una gestión. No es lo mismo liderar una empresa en un ambiente macroeconómico favorable que en uno adverso.

Incluso hay expertos que llegan a afirmar que, para determinado nivel de empresas, las características del líder en cuanto a habilidades, educación y valores son tan similares que se podrían intercambiar sin mayores dificultades. Lo importante es que alguien esté a cargo, no importa demasiado quién. Este argumento puede ser aplicado en empresas muy grandes que compiten en industrias maduras con bajo nivel de cambio, donde las variables clave para el éxito son exógenas. Sin embargo, en industrias más jóvenes donde la velocidad de cambio es mayor, los CEOs tienen un alto grado de discrecionalidad en la toma de decisiones: qué producto lanzar, qué mercados atacar, qué estrategia utilizar, etc. Es indudable que las habilidades requeridas para ser un CEO exitoso difieren según el tipo de mercado en el que la empresa compite.
También es importante considerar el rol del CEO desde una perspectiva transformadora. Cuanto más grande es la empresa en términos de empleados más baja es la capacidad del líder de alterar el comportamiento de cientos de miles de empleados. Los estudios relacionados con este tema concluyen que el rol de los managers intermedios es mucho más decisivo en estas situaciones que el del CEO en cuanto a capacidad para impactar la organización.
En definitiva, la capacidad de los líderes para afectar el rendimiento de una compañía está severamente limitada por el contexto, por la industria y por la propia empresa, pero sigue siendo muy relevante. En los momentos de crisis su rol se torna más importante y sus responsabilidades aumentan.  Así, muchas empresas han estado a unos pasos del fracaso y han sido rescatadas por un nuevo liderazgo. Algunos ejemplos de CEOs que tomaron las riendas de sus compañías en momentos difíciles y que consiguieron darles un giro completamente nuevo:

1. Lee Iacocca (CEO de Chrysler de 1979 a 1992) “Si puedes encontrar un mejor coche… cómpralo”. Ése era el grito de guerra del presidente y CEO Lee Iacocca cuando salvó a Chrysler de caer en la bancarrota a principios de la década de 1980. Después de haber sido despedido de Ford Motor Co., Iacocca fue contratado para rescatar al fabricante automotriz. Al notar que la compañía necesitaba dinero, hizo una petición al Congreso en 1979 que tuvo como resultado préstamos garantizados por $1,500 millones de dólares para Crysler.

Iacocca reestructuró la administración, despidió a algunos trabajadores y negoció concesiones con los proveedores. Chrysler volvió a ser rentable en 1982 y pagó sus préstamos en tres años. Iacocca se retiró de Chrysler en 1992. La compañía se unió a la alemana DaimlerBenz en 1998, y en 2011 fue comprada por la italiana Fiat

2.  Lou Gerstner, el hombre que salvó a IBM de la quiebra. Desembarcó en IBM en abril de 1993, se encontró con una compañía en terapia intensiva. El directorio, que creía que el core business de la empresa estaba quedando obsoleto, había autorizado a las distintas divisiones de la compañía a desarrollar sus propias marcas y manejarse con autonomía.

IBM era una empresa en disolución. La primera orden de Gerstner fue congelar la iniciativa. Su experiencia en American Express le había enseñado que aún quedaba un gran mercado para una empresa de tecnologías de la información. Lou quería mantener a la compañía unida. Su segunda idea fue reenfocar el negocio de la manufactura hacia los servicios de tecnología. Gran acierto: en unos años, esta actividad ya representaba el 50% de los ingresos de IBM.  La apuesta por internet y el esfuerzo por resucitar la cultura de una histórica compañía fueron dos de las claves del éxito de Gerstner y, a la vez, una de las más espectaculares recuperaciones del mundo de los negocios.

 

Autor: Miguel Carugati, Executive Director PageGroup

Más empresas pagan con autos las compensaciones a gerentes y supervisores

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El cepo cambiario y las dificultades para el giro de dividendos llevaron a que más empresas opten por comprar vehículos para sus ejecutivos de segundo y tercer nivel. Ya el 72% de las empresas lo hace, según un estudio de Mercer: cada vez más, las empresas incluyen movilidad dentro del “paquete de beneficios” que ofrecen para captar o retener personal jerárquico.

La alta inflación y el precio relativamente accesible de los vehículos valuados en dólares (que al momento de la venta se calculan al valor oficial) hasta ahora han explicado el volumen de ventas relativamente alto del mercado en general, inclusive en el segmento de autos importados que tienen una mayor carga impositiva.

“Con un contexto inflacionario que impacta en todas las organizaciones, sumado a la complejidad financiera de sacar dinero del país, las compañías toman las decisiones de invertir en bienes”, explica María Olivieri, mánager de PageGroup, firma especializada en el reclutamiento de profesionales.

“El porcentaje de otorgamiento para niveles superiores se ha mantenido en el tiempo, mientras que para los coordinadores y supervisores ha crecido de 19% a 22%”, indica el estudio de Mercer titulado “Total Remuneration Survey 2012”. “Este incremento es sustancial, ya que a la vez aumentó la base de empresas de la encuesta, explica Agustina Bellido, de Mercer. “Esto demuestra que la tendencia de extender este beneficio a niveles más bajos de la organización continúa en aumento”, agregó.

Para Carlos Grau Baena, de BuroConsult, las compensaciones no monetarias (o “fringe benefits”) son muy variadas y por lo general siempre incluyen el auto y todos los gastos: desde cochera y seguro, hasta repuestos y combustible. “Sin embargo, para muchas empresas sostener flotas propias representa una verdadera complicación, con lo cual optan por darlos en propiedad a los ejecutivos, como parte del paquete de compensaciones anuales”, asegura.

Siguiendo la encuesta de Mercer, de las 350 compañías con política de autos corporativos, el 100% lo entrega al gerente general, el 72% a los directores, el 55% a los gerentes y el 22% a los coordinadores y/o supervisores.

Entre los modelos que menciona el estudio de Mercer, destinados a directores de segunda línea, menciona: Audi-A4, Honda Accord, VW Vento y Toyota Corolla. Para las gerencias, en tanto, resaltan el VW Bora, Ford Focus y Honda Fit. Para supervisores y especialistas los preferidos fueron VW Suran y Chevrolet Astra, entre otros.

Fuente: Perfil.com

Cuál es el momento óptimo para realizar un MBA

Cuando alguien decide cursar un MBA, o cualquier otro estudio de posgrado orientado al ámbito empresarial, debe tener en claro que esta formación le va a aportar un cincuenta por ciento de conocimiento, sobre todo práctico, y un cincuenta por ciento de relacionamiento. De esto se desprende la importancia de generar redes de contactos, muchas veces en posiciones senior, capaces de abrir puertas en empresas de primera línea. Es por ello que, desde PageGroup recomendamos construir una relación fluída con los profesores, ya que en esta etapa de la vida académica lo que se busca es generar networking. Es importante destacar que muchos profesores se desempeñan como perfiles senior en compañías líderes, hecho que facilita la inserción del maestrando en posiciones de mayor jerarquía. La transmisión de experiencias es otro factor para aprovechar durante la cursada de un MBA. En cuanto a la elección de casa de estudios,  al momento de solicitar vacante es indispensable consultar la posición que ocupa en el ranking de universidades y, si está dentro de las posibilidades,  articular  la cursada con alguna universidad en el exterior, a fin de obtener una experiencia mucho más enriquecedora.

Nuestro trabajo como consultores nos habilita a recomendar dos escenarios en los cuales es útil invertir en un MBA, ambos se diferencian por el momento que atraviesa la carrera laboral del maestrando. Si lo que se busca es lograr una oportunidad de crecimiento y no se cuenta con suficiente experiencia laboral, un MBA intensivo, con una modalidad de cursada full time, puede ser la puerta de entrada a una posición más senior. El otro caso se presenta cuando el empleado ocupa un puesto clave y requiere desarrollar skills de management para mejorar su performance. Cabe destacar que más del cincuenta por ciento de las capacitaciones de posiciones senior son afrontadas por las empresas; por lo cual es un beneficio atractivo para el empleado.

Con respecto al plano académico, es importante relacionar el material de estudio teórico para resolver casos prácticos, indagar textos adicionales a la bibliografía obligatoria y bajar a la realidad conceptos clave. En cuanto a temáticas y autores, Michael Porter, Peter Drucker o Robert Reich se tornan indispensables; al igual que textos sobre economía, innovación y liderazgo. Una práctica que están adoptando las casas de estudios  es subir material de consulta a la Web, de modo tal que los alumnos puedan aprovechar su tiempo de forma óptima.

 

Por Ignacio Gabancho, Manager Michael Page – Page Personnel – PageGroup Argentina

Los ingenieros industriales copan los departamentos de compras

De la mano de la nueva legislación en materia de importaciones -que está próxima ya a cumplir un año de vigencia- comenzaron a tomar impulso en el ámbito empresarial las solicitudes de perfiles orientados al desarrollo de proveedores en el plano local.

La imposibilidad de continuar adquiriendo insumos en el exterior y de abastecerse con proveedores extranjeros dio lugar a un cambio de estrategia en los departamentos de compras, que no sólo se enfocan en la negociación y la activación sino que también deben hacer lo propio en investigación de nuevos mercados con foco en la industria nacional.

Es así como las posiciones más solicitadas entre los profesionales del sector durante 2012 correspondieron al área de desarrollo de proveedores. El perfil requerido se orienta a los egresados de las carreras de ingeniería, a quienes se incorpora al departamento de compras para investigar el mercado, obtener nuevos proveedores, trabajar en la calidad de los insumos y planificar el abastecimiento.

Como requerimiento adicional, se busca en los candidatos dominio del idioma inglés, si es posible portugués y un manejo avanzado de programas informáticos.

La versatilidad de un egresado en ingeniería industrial, quien verifica y da cumplimiento a las factibilidades políticas, legales, técnicas, económicas y financieras, entre otras, es clave para la diagramación de estos puestos.

Además de la formación, lo que se valora de un perfil a nivel organización es la visión estratégica integral del departamento de compras, vinculada con la conciencia del impacto en el negocio, la orientación a resultados con objetivos de ahorro determinados, el cumplimiento de métricas, la planificación, la adaptación a estructuras empresariales y a los diferentes contextos de incertidumbre y el conocimiento de la normativa para poder operar.

Con salarios por encima de la media, viajes asignados y grandes desafíos por asumir, el departamento de compras ofrece un lugar de trabajo privilegiado para los ingenieros industriales

Miguel Carugati – Executive Director PageGroup

Hipótesis de conflicto

Por Daniel Iriarte* para LA NACION

Actualmente en las compañías es usual que existan 3 y hasta 4 generaciones conviviendo (Gen Y – Gen X – Baby Boomers y Tradicionalistas). En el pasado era usual que las personas de mayor edad ocupasen las jerarquías más elevadas. Por diferentes motivos, es cada vez más frecuente que personas jóvenes ocupen posiciones jerárquicas con personas a cargo y con una importante influencia en la toma de decisiones de la compañía.

En una encuesta realizada por nosotros recientemente, pudimos observar que el 72% del total de la muestra considera que existe un problema intergeneracional en su compañía, por su parte, los resultados también mostraron que un 9% de los Boards de los encuestados esta conformado por la generación Y.

Esto es algo que se produce, en general, debido a que el mercado,  el contexto global, los avances tecnológicos y los nuevos negocios demandan nuevas aptitudes, conocimientos, y  en algunos casos otro tipo de formación. Es por eso que no resulta extraño ver puestos clave ocupados por ejecutivos jóvenes. No obstante, la experiencia sigue siendo algo muy importante, por lo tanto, congeniar los diferentes conocimientos es fundamental para lograr un ambiente laboral favorable.

Se puede considerar que esta forma de trabajo vino para quedarse y a mi criterio se acentuará. A continuación podemos describir algunas de las principales diferencias entre las generaciones que podrían ser fuentes de conflicto:

- El estilo de trabajo: Una de las diferencias principales tiene que ver con la rutina laboral, las personas que nacieron entre los años 1946 y 1964, conocidos como Baby Boomers, están acostumbrados a trabajar de una forma mucho más rígida que las generaciones actuales. De acuerdo a la encuesta realizada los Baby Boomers van a valorar beneficios como “pension plan”, salario o  el desarrollo que pueda darle la organización. En general es una generación con poca rotación en empresas y acostumbradas a un horario y una jornada laboral poco flexible. Por el otro lado, la generación Y valora más las posibilidades de tener un horario flexible y beneficios que le ayuden a cumplir su desarrollo personal en un sentido mas amplio que el estrictamente laboral. Buscan más el balance  entre la vida laboral y su vida personal.

- Formas de comunicación: La tecnología, si bien es algo totalmente incorporado en la mayoría de las empresas, muchas veces continúa siendo una barrera entre las diferentes generaciones. Existe una tendencia cada vez mayor a informatizar y estandarizar todos los procesos. En el momento de comunicarse, las diferentes generaciones posiblemente prefieren formas distintas y poseen estilos distintos: cara a cara, correo electrónico, teléfono, team meetings, vc, etc. Contemplar estos diferentes estilos y adaptarlos a los interlocutores es crucial para una comunicación efectiva y productiva.

- Compromiso con la organización: Los jóvenes tienden a  poner foco en su desarrollo personal/ profesional más que en la organización. Por el contrario, el compromiso de los Baby Boomers es con la organización. El tiempo de permanencia puede ser otro potencial foco de conflicto y prejuicio de unos hacia otros.

Las diferencias existen y se acentúan con la incorporación de nuevas generaciones al entorno laboral. Lo importante es permanecer abierto a los cambios, ser flexible y poder romper con los paradigmas, que nos ayude a entendernos y comunicarnos mejor, potenciar nuestras relaciones y el trabajo logrando mayores beneficios para todas las partes.

*Executive Director de Michael Page

Tendencia mundial a la repatriación de ejecutivos

Hay una tendencia mundial a la repatriación de ejecutivos, que no ocurre tanto por los empleados sino por las empresas. Para el tema de control de costos las compañías buscan ejecutivos locales y recursos más baratos, ante el escenario de crisis y de recorte de costos. La tendencia, entonces, se inclina mucho más a la repatriación que a la expatriación.

Lo que puede percibirse es que algunas empresas están expatriando personas para no perderlas, enviándolas a otros países que están en crecimiento, para retener a ese ejecutivo y darle nuevos desafíos.

Sobre mudanzas dentro de un mismo país, por un lado el desafío es menor, sobre todo en comparación con la casa matriz o un país que maneja la región, donde hay más exposición. Por otro lado, estar en el mismo país permite al ejecutivo y a su familia no estar tan lejos de sus parientes y amigos, porque es más fácil viajar un fin de semana y los riesgos de no adaptarse son menores.

Así que puede verse una tendencia para el que quiere permanecer en el país o cerca de la familia, pero es una opción más personal. Salvo que sea un proyecto temporal, y que implique en una promoción, pero normalmente es con un timing de vuelta a su propia base, porque la economía y los mercados principales están en Buenos Aires.

Hay investigaciones que comprueban que los profesionales expatriados tienen un crecimiento más rápido en la corporación, porque tienen mayor exposición, más  experiencia, conocimiento de otra cultura, confianza del grupo, adaptabilidad, entre otros factores. Por eso normalmente se valora mucho eso en un CV.

Por otro lado, sabemos que familiarmente es un escenario complejo, sobre todo para el cónyuge que no está trabajando y que llega a otro país, es mucho más dura la adaptación. Creo que el principal desafío de la expatriación es la familia, y la mayoría de los casos de fracaso viene por la falta de adaptación del cónyuge al nuevo escenario.

Se percibe que las tendencias de expatriación involucran más a profesionales masculinos, debido a la cultura local, al grado de socialización y lazos familiares en Latinoamérica. Así, el porcentaje de ejecutivas mujeres que están dispuestas a ser expatriadas es menor en la región que en Europa o EEUU.

Además, es menos común en la cultura latinoamericana que el hombre siga a su mujer en una eventual propuesta externa, si esto implica abrir mano de su carrera.

Sin duda, el tema de adaptación es fundamental. En el pasado, era común que una persona que venia de un país desarrollado impusiera su modelo y su forma de trabajar a la fuerza, lo que era en muchos casos, poco exitoso en la cultura local.

Ahora se busca aprovechar más el potencial de la gente local, y alguien que se ajuste a la cultura y al modo de trabajar. Eso ha cambiado bastante, se está buscando gente con mayor capacidad de adaptación, más flexibilidad, obviamente con sentido comercial, que pueda motivar al equipo y desarrollar el negocio. También hay un aumento de importancia de los países emergentes y sus ejecutivos en la economía mundial. Este cambio de tendencia es progresivo y la experiencia en mercados emergentes está cada vez mas valorada. Por ejemplo, alguien que tuvo experiencia en Argentina puede ser muy buen personal para países como Turquía, China, Colombia o Rusia. Los países emergentes suelen tener alto crecimiento, fuerte peso del estado, inestabilidad, inflación y cambios en las reglas de juego, condiciones distintas de los mercados mas desarrollados. Así que la capacidad de adaptarse a ese escenario es muy importante.

Obviamente, el tema de negociación del paquete económico del expatriado tiene que ser antes de la ida de esa persona, y tiene que plantear una vida cómoda. No puede estar en otro país preocupado por los gastos y padrón de vida, para que el mismo pueda focalizar en los negocios.

Por otro lado, por una cuestión de costos, lo que muchas empresas están haciendo es permitir que una persona gane experiencia en el exterior, pero contratándola como local. Es decir, que es contratado por la misma empresa pero en otro país y sin los beneficios de un expatriado.

Así que en realidad la asignación depende mucho más del interés de la empresa o la real necesidad de la empresa de tener a esa persona en otro país. Si es algo simplemente para ganar experiencia en el exterior, el profesional puede trabajar como local en la casa matriz y luego volver a su país a un cargo superior. Si hablamos de profesionales de top management, normalmente se ofrecen paquetes más atractivos, sobre todo si el ejecutivo tiene familia con hijos.

El mercado laboral está muy influenciado por las tendencias de oferta y demanda. En años anteriores, la economía mundial creció más rápido que la población calificada, sobre todo en primer mundo. Es decir que esto hizo que hubiera falta de talentos. Pero ahora, por el contrario, hay una tendencia de exceso de mano de obra calificada, porque muchas empresas que están en proceso de downsizing, y se están empezando a equilibrar las curvas de oferta y demanda. Además, este nuevo escenario permite a las empresas contrataren profesionales locales (en vez de expatriados) y negociar condiciones salariales mas favorables a ellas.

En cuanto a la expatriación, siempre es fundamental que se pueda hablar con las personas que estuvieron o están en ese nuevo país, ir con la familia, pasar unos días para ver un poco como es el día a día de allá para poder tomar la decisión. La vuelta atrás o el regreso antes del previsto puede tener un costo muy alto para ambas las partes y puede ser que no haya una segunda oportunidad en la carrera de ese profesional.

 

 

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